domingo, 8 de agosto de 2010

Perdido

Te perdí. Te perdí como un niño pierde un juguete, como se pierden las llaves, como se pierde cualquier cosa. Sin darse cuenta de repente ya no está ahí. Así pasó, sin darme cuenta te perdí, dejaste de existir dentro de mi pequeño mundo, desapareciste sin dejar huella, y por más que te busqué en cada rincón, ya no estabas ahí. Sí, es cierto, tenía tu recuerdo dentro de mis pensamientos confusos, pero no estabas ya íntegramente.


Te perdí mientras me aburría en las tardes en mi casa, cuando caminaba sola por las calles, cuando los mensajes dejaron de tener respuesta. Te perdí cuando me canse de estar para alguien ausente y comprendí que no quería forzarte a que me quisieras.


En realidad te perdí desde mucho antes, cuando dejaste de sentirlo, cuando estabas confundido, cuando me dijiste que era mejor que estuvieras solo, cuando como otras veces exclamaste tristemente que no me querías lastimar.


Te perdí porque probablemente necesitaba hacerlo, porque fui descuidada como siempre lo he sido con todo. Te perdí porque soy desordenada, porque nunca sé donde dejo las cosas. Te perdí porque quisiste que así lo hiciera, aunque a veces pienso que quiero encontrarte de nuevo...

Sofia


No hay comentarios:

Publicar un comentario